Buenas tardes, amigos. El artículo de hoy gira en torno a la enorme cantidad de cosas que están sucediendo al mismo tiempo. Hace un par de días hablaba con una clienta a la que se le veía claramente el plumero: era seguidora de Trump. Como ella, millones de personas en todo el mundo. Personalmente, mis opiniones sobre el personaje no se basan en simpatías ni antipatías. Intento observarlo desde aquello que mejor conozco: su carta natal, sus tránsitos y sus ciclos. Y debo reconocer que, en ese terreno, me ha dado buenos resultados. Hace algo más de un mes y medio observé ciertos movimientos en su juego político y mediático. Al comprender la dinámica, pude anticipar algunas fluctuaciones que afectarían especialmente a los mercados financieros y, en particular, al mundo de las criptomonedas. En aquella época no sólo invertía personalmente, sino que también asesoraba a algunos de mis clientes. ¿El resultado? Ganamos dinero. Y cuando alguien te llena el bolsillo, aunque no sea precisamente tu mejor amigo, uno acaba moderando un poco las críticas. Algunos clientes obtuvieron beneficios muy importantes, bastante mayores que los míos, porque manejaban capitales más elevados. Así que, aunque no le tenga una simpatía especial, tampoco puedo ignorar ese detalle. Ahora bien, nos encontramos en un momento histórico especialmente intenso. Están sucediendo demasiadas cosas a la vez. Aquí, en la Península Ibérica, estamos asistiendo a acontecimientos que hace unos años habrían parecido impensables y que, sin embargo, están ocurriendo delante de nuestros ojos. Y ya sabéis aquello que algunas corrientes espirituales repiten constantemente: "Lo que sucede, conviene". Pues bien, así sea. Las tres próximas semanas prometen ser especialmente movidas. Tenemos la visita del Papa, el inicio de los Mundiales y, poco después, el cumpleaños de Trump. Más adelante os mostraré los tránsitos que presenta en estas fechas y también su próxima revolución solar, que podría aportar algunas pistas interesantes sobre el devenir de los Estados Unidos durante el próximo año. Entre la llegada del Papa, el comienzo del Mundial y toda la atención mediática que gira alrededor de Trump, tendremos una auténtica cortina de humo colectiva. Astrológicamente, podríamos asociarla a la cuadratura entre Mercurio y Neptuno: exceso de información, confusión, narrativas enfrentadas y una dificultad creciente para distinguir los hechos de las interpretaciones. Mientras tanto, las fuerzas que operan desde las profundidades plutonianas seguirán moviendo piezas. Y cuando termine el ruido del espectáculo, muchos descubriremos que durante todo ese tiempo han estado ocurriendo maniobras importantes fuera del foco principal. Ya sabéis cómo funciona esto. Desde tiempos antiguos se ha considerado conveniente ofrecer al pueblo pan y circo. Durante las próximas semanas tendremos abundancia de ambos. Y de todo ello iremos hablando. Tesalia Zeus.

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