Entradas

Imagen
30 años después de ganar el Óscar al mejor actor volvió a hacerse con la estatuilla por su papel, en el Padre, siendo el actor con más edad (83 años en ese momento) en recibirlo. El 31 de diciembre de 2025 cumplió 88 años, pero a veces pareciera que, en lo que a él respecta, el tiempo corre más lento. Sigue activo, sigue actuando y sigue dejando huellas en su público, especialmente por animarse a hablar a corazón abierto sobre su camino para superar su adicción al alcohol. Esta búsqueda personal lo llevó a aprender muchas cosas en la vida, a cómo tratar los vínculos y a entender que no siempre se puede contar con las mismas personas para todas las situaciones. Y muchas veces, para priorizarse, tuvo que tomar decisiones difíciles respecto a estas relaciones. “Dejé de tener conversaciones difíciles con personas que no quieren cambiar”
Imagen
Hay días amig@s, que tienen algo especial, hoy 16/6, el año no importa, Como cualquier otro día, cumplirían años y cumplen años un sinfín de personas, entre ellas, Gerónimo, jefe indígena norteamericano, Stan Laurel, El Flaco, actor británico de cine cómico (El Gordo y el Flaco), López Portillo, abogado y político mexicano, presidente de México, César Pérez de Tudela, alpinista español, Giacomo Agostini, motociclista italiano, Leopoldo María Panero, escritor español. Entre todos ellos, sobresalen 2, como los nenúfares que anclan sus raíces en el lodo y muestran su belleza, sobre las aguas, el Leopoldo María Panero (el hijo) un poeta maldito, o un maldito poeta. Ella Alice A. Bailey, la mujer que incoó más profundamente sus garras en mí, que al igual que Juan Manuel Serrat, puedo decir, “He tingut sort amb les dones, i ja és dir”. Permitirme hoy, un homenaje, una presentación del personaje a todos aquellos que no han conocido su obra, alguien imprescindible para aquellos que se consid...
Imagen
«Ya no somos ciudadanos; somos espectadores permanentemente conectados a una montaña rusa emocional.» El país de las ilusiones de usar y tirar Vivimos tiempos extraordinarios. Extraordinariamente rápidos, extraordinariamente superficiales y extraordinariamente volátiles. En apenas unas horas hemos pasado de la ilusión colectiva ante la supuesta presencia del Papa en nuestro país a la más profunda desolación por un empate de la selección española de fútbol. Ayer éramos un pueblo emocionado, hoy somos un pueblo decepcionado. Mañana, seguramente, encontraremos una nueva causa que nos lleve otra vez a la euforia. Porque, en realidad, ya no vivimos acontecimientos; vivimos estímulos. Da igual cuál sea el motivo. Un rumor, un partido, una fotografía, una declaración política, una polémica en las redes sociales o un vídeo de treinta segundos son suficientes para alterar el estado emocional de millones de personas. Hemos construido una sociedad donde la ilusión dura exactamente lo mism...
Imagen
Fondos indexados, ETF y otras palabras que sirven para impresionar en las cenas familiares Últimamente parece que, si uno no habla de fondos indexados y ETF, está condenado a seguir guardando el dinero debajo del colchón. Pero tranquilos. Vamos a traducirlo al castellano de toda la vida. **Fondo indexado:** un sistema de inversión que, en lugar de intentar adivinar qué empresas van a triunfar, compra un poquito de todas las empresas importantes. Es decir, una cesta variada para no jugárselo todo a una sola carta. **ETF:** son las siglas de *Exchange Traded Fund*. Traducido: un fondo parecido al anterior, pero que se compra y vende en bolsa como si fuera una acción. ¿Y qué nos prometen? Que, con paciencia, disciplina y muchos años por delante, nuestro dinero puede crecer. Hasta aquí, perfecto. El problema comienza cuando el ser humano interviene en la ecuación. Porque somos una especie extraordinaria. Compramos cuando todo está caro porque tenemos miedo a perdernos la fiesta y vendemo...
Imagen
No sé si os pasa también, pero hay días que se presentan como un simple tópico y acaban convertidos en un auténtico sainete nacional. Felices madrugadas para todos. Demasiado temprano esta mañana me ha venido a la memoria aquella otra vez en la que salía de casa a las tres y media de la madrugada rumbo a Perín para recoger a mi amigo José. Al llegar, para no romper la tradición, José todavía no estaba preparado. Y eso que era uno de esos días en los que no teníamos las horas contadas... teníamos los minutos contados. Segundo café de rigor, algunos reproches cariñosos por mi parte y veinte minutos de retraso después, ponemos rumbo a la parte baja de la calle Amparo, allá, en la capital de las Españas. No solamente íbamos tarde, sino que el hombre decide que es el momento ideal para enseñarme el coche que le habían dejado como nuevo. Motor hecho, pintura impecable y todo realizado en Marruecos por cuatro chavos. —¿Cómo quieres que vea el coche, José? ¡Si todavía no tengo los ojos...
Imagen
No sé si os pasa también, pero hay días que se presentan como un simple tópico y acaban convertidos en un auténtico sainete nacional. Felices madrugadas para todos. Demasiado temprano esta mañana me ha venido a la memoria aquella otra vez en la que salía de casa a las tres y media de la madrugada rumbo a Perín para recoger a mi amigo José. Al llegar, para no romper la tradición, José todavía no estaba preparado. Y eso que era uno de esos días en los que no teníamos las horas contadas... teníamos los minutos contados. Segundo café de rigor, algunos reproches cariñosos por mi parte y veinte minutos de retraso después, ponemos rumbo a la parte baja de la calle Amparo, allá, en la capital de las Españas. No solamente íbamos tarde, sino que el hombre decide que es el momento ideal para enseñarme el coche que le habían dejado como nuevo. Motor hecho, pintura impecable y todo realizado en Marruecos por cuatro chavos. —¿Cómo quieres que vea el coche, José? ¡Si todavía no tengo los ojos...
Imagen
Artículo 3 ¿Por qué cada vez tolero menos ciertas personas o situaciones? Hay algo curioso que le ocurre a mucha gente cuando empieza una etapa importante de cambios. De repente pierde la paciencia. No con todo el mundo. Solo con determinadas personas. Con aquellas que siempre llegan tarde. Con las que prometen mucho y cumplen poco. Con quienes convierten cada conversación en una competición. Con quienes aparecen únicamente cuando necesitan algo. Lo extraño es que esas personas ya estaban ahí hace años. Entonces, ¿Qué ha cambiado? La respuesta suele ser incómoda. Han cambiado tus límites. Cuando somos jóvenes solemos tolerar muchas cosas porque necesitamos pertenecer, agradar o evitar conflictos. Aceptamos situaciones que nos desgastan. Relaciones desequilibradas. Compromisos que realmente no deseamos. Conversaciones que nos aburren. Incluso proyectos que hace tiempo dejaron de tener sentido. Y un día algo se mueve dentro de nosotros. No necesariamente porque nos...